A poco más de un año de que inicien formalmente los procesos electorales intermedios, el senador de Morena, Higinio Martínez, lanzó una advertencia pública: si el partido no corrige errores de fondo, podría enfrentar un escenario adverso en 2027.
En entrevista colectiva, el legislador sostuvo que Morena atraviesa un desgaste y una pérdida de credibilidad que no se resolverán únicamente con ajustes en la estructura partidista. A su juicio, no basta con reacomodos internos, cambios organizativos o el envío de figuras nacionales como delegados para fortalecer al partido en los estados.
Martínez señaló que en el Estado de México no existe notificación formal sobre alguna encomienda para el ex coordinador Adán Augusto López Hernández. Subrayó que actualmente no hay elección de gobernador en esa entidad y que los procesos electorales aún no han comenzado, por lo que descartó que exista un movimiento oficial en ese sentido.
El senador insistió en que el problema principal no está en la estructura partidista, sino en el desempeño de los gobiernos emanados de Morena. Desde su perspectiva, la permanencia del respaldo ciudadano depende directamente de los resultados en municipios y estados. Un mal desempeño local, advirtió, impacta no solo al partido, sino también al proyecto político de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Más que una disputa interna, explicó, su postura busca deslindar responsabilidades y llamar a corregir conductas que dañan la imagen pública del partido. En ese contexto, cuestionó a funcionarios locales que, pese a los lineamientos de austeridad promovidos por Morena, participan en actividades que podrían interpretarse como contrarias a ese principio, como viajes a eventos deportivos de alto perfil.
El legislador, con influencia política en Texcoco, también puso el foco en problemáticas del Estado de México que, a su juicio, deben ser prioridad: inseguridad, extorsiones, presencia del crimen organizado en regiones del sur, deficiencias en el transporte público y la falta de un sistema masivo comparable al de la Ciudad de México.
El mensaje del senador introduce un debate interno sobre el rumbo del partido hacia 2027. La advertencia plantea una relación directa entre gestión pública y fortaleza electoral: sin resultados tangibles en seguridad, servicios y calidad de vida, el capital político podría erosionarse. En ese escenario, la discusión no se limita a la reorganización partidista, sino que apunta a la eficacia gubernamental como factor determinante para sostener la confianza ciudadana.




