México cerró 2025 con un deterioro en su posición financiera frente al exterior. La Posición de Inversión Internacional neta terminó el año con un saldo deudor de 638.5 mil millones de dólares, equivalente a 34.7% del PIB, mientras la Posición de Deuda Externa Bruta alcanzó 645.7 mil millones de dólares, es decir, 35.1% del PIB. Ambos indicadores empeoraron frente a 2024, lo que confirma una mayor exposición financiera del país ante el resto del mundo.
Banxico detalló que el saldo deudor neto frente al exterior aumentó desde 571.3 mil millones de dólares al cierre de 2024, cuando representaba 31.2% del PIB. En paralelo, la deuda externa bruta pasó de 590.1 mil millones de dólares a 645.7 mil millones, con un salto de 32.2% a 35.1% del PIB. El aumento en ambos casos no es menor: refleja una ampliación tanto del endeudamiento total como del desbalance entre activos y pasivos financieros con no residentes.
La fotografía general de la posición internacional muestra un desajuste claro entre lo que México posee fuera del país y lo que el exterior mantiene sobre México. Al cierre de 2025, los activos externos totales sumaron 948.8 mil millones de dólares, pero los pasivos totales ascendieron a 1,587.3 mil millones. Esa brecha explica el saldo deudor neto de 638.5 mil millones.
Los principales movimientos de la posición internacional fueron estos:
- Activos totales: 948.8 mil millones de dólares
- Pasivos totales: 1,587.3 mil millones de dólares
- Posición deudora neta: 638.5 mil millones de dólares
- Activos de reserva: 256.2 mil millones de dólares
- Posición deudora de inversión directa: 524.3 mil millones de dólares
- Posición deudora de inversión de cartera: 397.9 mil millones de dólares
La composición del ajuste ayuda a entender mejor el deterioro. La posición deudora de inversión directa pasó de 488.1 a 524.3 mil millones de dólares, mientras la de inversión de cartera subió de 347.0 a 397.9 mil millones. En contraste, el saldo acreedor de otra inversión bajó de 37.0 a 32.1 mil millones, y el saldo deudor de derivados financieros se redujo ligeramente de 5.3 a 4.6 mil millones. Los activos de reserva, por su parte, crecieron de 232.1 a 256.2 mil millones, lo que funcionó como un amortiguador parcial, aunque insuficiente para revertir el empeoramiento general.
El origen del deterioro también es revelador. La ampliación de 67.2 mil millones de dólares en el saldo deudor neto se explicó por cuatro factores: transacciones de la cuenta financiera por -4.9 mil millones, variaciones del tipo de cambio por -88.1 mil millones, variaciones de precios por 1.9 mil millones y otras variaciones de volumen por 23.9 mil millones. Esto implica que el factor cambiario fue el elemento más pesado en el deterioro anual de la posición internacional neta.
En los activos hubo una expansión importante. El saldo pasó de 800.8 a 948.8 mil millones de dólares, un aumento de 148.0 mil millones. Sobresalen el avance de los activos de inversión directa a 356.7 mil millones, los de cartera a 155.7 mil millones, los de otra inversión a 158.2 mil millones y las reservas internacionales a 256.2 mil millones. Sin embargo, ese crecimiento fue superado por el de los pasivos, que aumentaron 215.2 mil millones en un solo año.
Ahí aparece una de las señales más relevantes del dato. El problema no es que México no haya fortalecido sus activos externos; sí lo hizo. El problema es que sus compromisos y tenencias del exterior sobre el país crecieron todavía más rápido. Eso implica una estructura financiera más presionada, donde la acumulación de activos no alcanza para compensar la expansión de los pasivos.
En deuda externa, la trayectoria también fue de alza. El incremento de 55.6 mil millones de dólares entre 2024 y 2025 se originó por transacciones de la cuenta financiera por 23.9 mil millones, variaciones del tipo de cambio por 21.6 mil millones, variaciones de precios por 10.2 mil millones y una variación de volumen de -0.1 mil millones. De nuevo, no fue un solo factor: hubo una combinación de financiamiento nuevo, ajuste cambiario y revaluación de pasivos.
La deuda externa por sectores deja ver qué parte del sistema cargó más con el incremento:
- Gobierno general: de 204.2 a 245.0 mil millones de dólares
- Banco central: de 14.9 a 15.6 mil millones
- Sociedades captadoras de depósitos: de 37.4 a 42.0 mil millones
- Otros sectores: de 197.5 a 198.9 mil millones
- Crédito entre empresas por inversión directa: de 136.2 a 144.2 mil millones
- Deuda externa del sector público: 349.3 mil millones
- Deuda externa del sector privado: 296.4 mil millones
El mayor aumento vino del gobierno general, con un salto de 40.8 mil millones de dólares en un año. En contraste, la deuda de las empresas públicas bajó de 88.7 a 81.0 mil millones, mientras la del sector privado no financiero subió de 105.7 a 113.5 mil millones y la de la banca comercial de 29.7 a 34.3 mil millones. Eso deja una lectura importante: la presión no se distribuyó de manera uniforme, sino que recayó con más fuerza en el componente gubernamental.
También hubo una diferencia clara entre deuda pública y privada. La deuda externa del sector público pasó de 315.6 a 349.3 mil millones de dólares, mientras la del sector privado subió de 274.6 a 296.4 mil millones. En ambos casos hubo incremento, pero el componente público fue el que más se expandió en términos absolutos.
Para hogares, empresas y política económica, el mensaje central es que México cerró 2025 con una posición financiera externa más comprometida. Un mayor saldo deudor neto y una deuda externa más elevada implican más sensibilidad ante movimientos del tipo de cambio, cambios en condiciones financieras internacionales y mayores necesidades de manejo prudente de pasivos. También reducen margen si el entorno externo se vuelve más costoso o más volátil.
El dato no describe una crisis inmediata, pero sí una vulnerabilidad mayor que la del año previo. México terminó 2025 con más reservas, sí, pero también con más pasivos, más deuda y una posición neta más deudora frente al resto del mundo. Esa combinación obliga a mirar con más atención no solo cuánto crecen los activos externos, sino qué tan rápido aumentan los compromisos que el país mantiene con el exterior.



