Al hablar de estímulo fiscal se entiende el que el gobierno aplica a favor de los consumidores de gasolinas y Diésel, con el fin de evitar gasolinazos, es decir, aumentos inesperados y considerables en los precios de los combustibles (¿a partir de qué porcentaje el aumento se considera considerable?).
¿En qué consiste el estímulo fiscal? En reducir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, IEPS, que el gobierno aplica al Diésel y a las gasolinas. ¿De cuánto IEPS estamos hablando? Actualmente de $6.7001 por litro a la gasolina Magna, de $5.6579 a la Premium y de $7.3634 al Diésel.
El estímulo fiscal es, para decirlo de la manera más sencilla posible, un descuento al IEPS, que se aplica cuando el aumento en el precio del petróleo genera presiones alcistas en los precios de los combustibles. Y eso, aumentar, es lo que ha hecho el precio del petróleo.
En lo que va del año el precio de la mezcla mexicana de petróleo de exportación (Maya, pesado; Istmo, ligero; Olmeca, superligero), ha pasado de 53.58 dólares por barril (cada barril equivale a 158.99 litros), a 101.12, un aumento de 47.54 dólares, el 88.73%. El mínimo se alcanzó el 7 de enero, 51.64 dólares, y el máximo el 4 de mayo, 110.78.
El máximo histórico se logró el 3 de agosto de 2008, en 131.24 dólares por barril, y el mínimo el 20 de abril de 2020, en plena pandemia, en menos (sí, menos), 2.37 dólares. ¿Qué implica un precio negativo? Un precio positivo implica que el comprador le paga, al vendedor, por llevarse algo. Un precio negativo implica que el vendedor le paga al comprador para que se lleve algo. ¿Qué tiene que suceder para que aparezcan precios negativos? Que se ofrezca más de lo que se demanda, que haya sobreoferta, que se acumulen inventarios, y que no haya espacio dónde guardarlos, razón por la cual el oferente paga para que alguien se los lleve, pago que es mejor opción (o menos mala), que seguir acumulando producto, tal y como sucedió con el petróleo, durante el primer semestre de 2020, efecto de la desaceleración de la economía mundial, consecuencia de la pandemia.
A México, ¿le beneficia el aumento en el precio del petróleo? La pregunta es incorrecta, porque para el efecto de analizar los efectos de los cambios en los precios, ya sea al alza, y a la baja, no existe tal cosa como México. Lo que existe son los que ofrecen y venden y los que demandan y compran, con intereses encontrados en cuanto a los precios. A los primeros les conviene que suban. A los segundos que bajen.
A Pemex, ¿le beneficia el aumento en el precio del petróleo? Dado que es productor y oferente, y partiendo de lo escrito en el párrafo anterior, la respuesta es sí. Pero resulta que Pemex importa más de lo que exporta, compra más de lo que vende, paga más de lo que le pagan.
Entre enero y julio las exportaciones petroleras (petróleo, gasolinas, Diésel, gas licuado, gas natural, combustóleo), sumaron 12 mil 966 millones de dólares (1.1% menos que un año antes y 2.8% del total de exportaciones), y las importaciones 31 mil 855 millones (16.3% más que el año anterior y el 6.9% del total de importaciones), dando como resultado un déficit (exportaciones menos importaciones), de 18 mil 889 millones.
Si Pemex importa (compra), más de lo que exporta (vende), el aumento en el precio del petróleo lo perjudica.
El estímulo fiscal es el descuento que el gobierno aplica al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, IEPS, con el que grava la compra de gasolinas y Diesel, con la intención, cuando aumenta el precio del petróleo, de evitar gasolinazos, es decir, incrementos repentinos y desmedidos en el precio de los combustibles.
El viernes se publicó, en el Diario Oficial de la Federación, los estímulos fiscales del 19 al 25 de septiembre, a lo largo de esta semana. El IEPS a la gasolina Magna es de $6.7001 por litro y con el estímulo fiscal queda en $2.4994. El estímulo es de $4.2007, el 62.69%. El IEPS a la gasolina Premium es de $5.6579 por litro y con el estímulo fiscal queda en $2.3131. El estímulo es de $3.3448, el 59.12%. Por último, el IEPS al Diesel es de $7.3634 y con el estímulo fiscal queda en $0. El estímulo es de $7.3634, el 100%.
¿Cuánto dejará de recaudar el gobierno, esta semana, por la aplicación del estímulo fiscal? La respuesta se obtiene, no de manera exacta, pero sí aproximada, multiplicando el estímulo por el consumo nacional promedio de cada una de las gasolinas y del Diesel. En el caso de la Magna, el consumo nacional promedio es de 480 millones de litros semanales. En el de la Premium, 120 millones. En el del Diesel, 350 millones. Hechas las operaciones aritméticas tenemos que el gobierno dejará de recaudar $4,994,902,000 ($5 mil millones).
En la Ley de Ingresos, y en el Presupuesto de Egresos, de la Federación, para este 2026, ¿se considera que se cobrará el IEPS completo a gasolinas y Diesel, sin aplicación de ningún estímulo fiscal? Sí, pero la Ley de Ingresos autoriza a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, cuando aumenta el precio del petróleo, y con el fin de evitar gasolinazos, aplicar los estímulos fiscales, por lo que el “se cobrará el IEPS completo a gasolinas y Diesel” no es una obligación recaudatoria sino únicamente una proyección. La Ley de Ingresos estima ingresos, y el Presupuesto de Egresos asigna recursos, como si el IEPS a combustibles se cobrara en su totalidad, sin estímulos fiscales.
¿Cómo compensará el gobierno la menor recaudación ($5 mil millones, nada más del 19 al 25 de septiembre), efecto del estímulo fiscal? Habitualmente se ha hecho de la siguiente manera. En primer lugar, por una mayor recaudación, de la prevista originalmente, de otros IEPS (bebidas alcohólicas, tabacos, refrescos). En segundo término, por un mayor volumen, del previsto originalmente, de ventas de combustibles. En tercer lugar, por recortes y diferimientos de gastos. En cuarto término, por ingresos petroleros adicionales a los originalmente presupuestados. En quinto lugar, por el uso de ingresos generales para subsidios complementarios (costo de oportunidad: menos recursos para otros gastos). Por último, menores utilidades para los gasolineros (quienes pagan parte del estímulo fiscal).
¿Qué tan eficaces han sido los estímulos fiscales para evitar los gasolinazos? Los estímulos se aplicaron por primera vez en 2017. En 2016, antes de que se aplicaran, el precio promedio anual de las gasolinas Magna y Premium fue de $14.40 por litro y el del Diesel de $14.63. En julio de 2026 el precio promedio anual de las gasolinas Magna y Premium fue $23.65 por litro, $9.25 más, el 64.24%, y el del Diesel $27.10, $12.47 más, el 85.24%.
Muy eficaces no han sido.



