Raúl Rosas Jr. vivió este sábado una de las noches más importantes de su todavía joven carrera. El mexicano encabezó por primera vez una cartelera de UFC y respondió a la oportunidad con una victoria sobre el brasileño Raoni Barcelos, aunque el combate terminó dejando una preocupación que fue más allá del resultado.
El “Niño Problema” llegó al quinto round después de una pelea mucho más complicada de lo que podía esperarse. Barcelos utilizó su experiencia para ponerlo a prueba, pero Rosas encontró la manera de cerrar el combate y sumar otra victoria a una carrera que, con apenas 21 años, continúa rompiendo records.
Cinco rounds, un TKO

Rosas Jr. sabía que esta pelea era diferente. No solamente porque era su primera aparición como estelar de UFC, sino porque tenía que demostrar que podía mantenerse durante cinco episodios frente a un rival con mucha más experiencia.
El mexicano salió a buscar el combate desde el comienzo, intentando imponer su ritmo y llevar a Raoni Barcelos al suelo. Pero el brasileño, con 39 años y una larga trayectoria dentro del circuito, encontró la manera de responder. Conforme avanzaron los rounds, Barcelos comenzó a utilizar su experiencia para complicar al mexicano y llevar la pelea a terrenos donde Rosas tenía que trabajar más de lo esperado.
La pelea llegó al quinto asalto y ahí apareció nuevamente el “Niño Problema”. Rosas encontró el derribo que estaba buscando y comenzó a trabajar hasta encontrar la oportunidad para terminar el combate. Barcelos quedó tendido sobre la lona y el árbitro intervino. A falta de 1:38 para terminar el quinto round, el mexicano consiguió la victoria por KO/TKO.
Era la primera pelea de cinco asaltos de Rosas Jr. y también su primera función estelar dentro de UFC. Llegó hasta el último round y, cuando tuvo su oportunidad, no la dejó escapar.
Pero el final de la pelea provocó una preocupación inmediata.
Barcelos no pudo incorporarse por sus propios medios después de la acción y recibió atención médica dentro del octágono. El brasileño tuvo que abandonar el recinto en camilla y posteriormente fue trasladado a un hospital para continuar con la evaluación.
Horas después, su médico, Gustavo Medeiros, explicó que Barcelos había sufrido un mal súbito durante la pelea. El especialista aclaró que la hospitalización fue preventiva y que el peleador se encontraba lúcido y orientado, aunque debía permanecer bajo observación durante algunos días.
La noticia permitió bajar la preocupación después de un momento que había dejado a todos pendientes del estado del brasileño. Rosas se llevaba una de las victorias más importantes de su carrera, pero la celebración terminó quedando en segundo plano mientras se conocía el estado de su rival.
La llegada de el “Niño Problema”

La historia de Raúl Rosas Jr. dentro de UFC comenzó cuando todavía era un adolescente. Con apenas 17 años, el mexicano consiguió un contrato con la organización después de su participación en Dana White’s Contender Series. Aquella noche no solamente consiguió una oportunidad para llegar a UFC. También se convirtió en el peleador más joven en firmar con la organización.
Y apenas unos meses después volvió a hacer historia.
En UFC 282, Rosas derrotó a Jay Perrin por sumisión y se convirtió en el peleador más joven en competir dentro del octágono de UFC. Tenía solamente 18 años. Desde entonces, su camino ha tenido de todo. También conoció la derrota ante Christian Rodriguez, pero aquella caída no cambió el rumbo de su carrera. Rosas regresó a la jaula y comenzó a construir una nueva racha de victorias.
Terrence Mitchell, Ricky Turcios, Aoriqileng, Vince Morales y Rob Font fueron quedando en el camino. Después llegó Raoni Barcelos. Con seis victorias consecutivas, 13 triunfos y una sola derrota como profesional, el “Niño Problema” ya no es aquel adolescente que llamaba la atención únicamente por su edad.
Ahora es un peleador que empieza a construir su propio nombre dentro de UFC.
Con la mira en el título

La victoria sobre Raoni Barcelos también cambió el lugar de Raúl Rosas Jr. dentro de la división. El «Niño Problema» ya está instalado en el Top 10 de peso gallo, en el número 8, un salto que lo coloca mucho más cerca de los nombres que actualmente pelean por una oportunidad por el campeonato. Todavía no es un contendiente directo al título, pero la conversación alrededor del mexicano ya es diferente.
Y hay un objetivo que hace todavía más interesante lo que viene. Rosas Jr. busca convertirse en el campeón más joven en la historia de UFC, un récord que actualmente pertenece a Jon Jones, quien conquistó el campeonato con 23 años y 243 días. A sus 21 años, el mexicano todavía tiene tiempo para superar esa marca, aunque para conseguirlo tendrá que seguir escalando posiciones, enfrentar a los peleadores que están por encima de él y, eventualmente, ganarse una pelea por el cinturón.
El «Chiwiwis» llegó a UFC con apenas 17 años y desde entonces ha roto récords por su edad. Ahora, después de seis victorias consecutivas y con un lugar dentro del Top 10, su carrera empieza a entrar en una etapa diferente.
El campeonato todavía está lejos. Pero por primera vez, Raúl Rosas Jr. ya no está mirando hacia arriba desde fuera de la élite. Ya está peleando dentro de ella.



