El Club Querétaro se prepara para un cambio significativo en su estructura administrativa, luego de que la Liga MX aprobara su salida de la multipropiedad de Grupo Caliente, propiedad de la familia Hank. Este movimiento busca eliminar la dependencia económica del grupo empresarial que también controla a los Xolos de Tijuana y Dorados de Sinaloa, con el fin de evitar concentraciones que afectan la competitividad del fútbol mexicano.
El presidente de la Liga MX, Mikel Arriola, celebró la noticia como un avance positivo, señalando que ya hay negociaciones activas para concretar la venta de la franquicia. “El mercado nos marcará la pauta, y hay un acuerdo para resolver esta situación antes de 2026”, aseguró. La Liga también destacó que se abrirán canales para facilitar la inversión extranjera y evitar futuros casos de multipropiedad.
En lo deportivo, el equipo queretano ha tenido un rendimiento discreto en la Primera División, destacando únicamente por un subcampeonato en 2015. En el torneo Clausura 2025 terminó en la posición 12, mientras que en el Apertura 2024 se ubicó en el penúltimo lugar de la tabla. A pesar de ello, el club ha despertado el interés de inversionistas, incluyendo al empresario estadounidense Marc Spiegel, fundador de Rubicon Global.
Aunque no se ha anunciado un precio oficial para la venta del club, estimaciones apuntan a un valor cercano a los 35 millones de dólares, aunque en el pasado Grupo Caliente llegó a pedir hasta 60 millones. Aún no se define si el nuevo dueño podrá cambiar la sede del equipo, pero por ahora, el estadio Corregidora sigue siendo su casa. La transición se presenta como una oportunidad para relanzar al Querétaro en lo deportivo y administrativo.