Alice D’Amato, gimnasta italiana y campeona olímpica en la prueba de viga de equilibrio en París 2024, confesó que jamás pensó alcanzar ese nivel de éxito. En una entrevista exclusiva, la joven de 22 años expresó que ni siquiera esperaba clasificar a la final en esa disciplina, mucho menos lograr la medalla de oro, un hecho histórico para Italia en la gimnasia artística femenina.
La relación de Alice con la viga siempre fue compleja; en un momento incluso consideró abandonar el entrenamiento en esa prueba para concentrarse en otras. Sin embargo, gracias al aliento de su entrenadora Monica Bergamelli, decidió continuar y luchar por sus objetivos, lo que finalmente la llevó a la gloria olímpica.
Para Alice, el oro no solo fue un triunfo deportivo sino también un camino de autodescubrimiento, en el que aprendió a equilibrar su vida personal con la fama y la presión del alto rendimiento. Aunque aún le cuesta asimilar plenamente su éxito, valora profundamente cada instante vivido en París, y mira con ilusión hacia los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, donde espera competir junto a su hermana gemela, Asia.