El inicio de la Copa Mundial de Clubes en Miami fue un éxito en cuanto a convocatoria, donde el partido inaugural, con Lionel Messi en el campo, atrajo a gran cantidad de hinchas y destacó una atmósfera festiva . El público respondió con entusiasmo, validando la expectativa generada en torno a este torneo.
Sin embargo, más allá de la hinchada y las luces del evento, surgieron cuestionamientos sobre la brecha de calidad entre clubes de elite como el PSG y rivales provenientes de ligas menos desarrolladas. Algunos analistas advierten que esto podría afectar el atractivo deportivo a largo plazo .
La FIFA ha celebrado los primeros partidos y el impacto comercial generado en Miami. No obstante, se espera que los organizadores ajusten formatos o incentivos para elevar la competitividad, especialmente si buscan globalizar el evento y atraer a mercados con menor tradición futbolera.