En Jalisco, la creciente ola de feminicidios evidencia una crisis estructural: según expertos del Centro Universitario de la Ciénega, diariamente mueren al menos once mujeres, aunque el sistema judicial solo logra sentenciar a alrededor de 60 personas de más de 2,700 casos judicializados . Esta realidad muestra un sistema colapsado, donde solo una mínima parte de homicidios violentos contra mujeres se registra correctamente como feminicidio, contribuyendo a una impunidad cercana al 90 % .
Ante este escenario, la diputada Valeria Ávila presentó la iniciativa “Vivir Seguras”, con el objetivo de crear una Fiscalía Especializada en Delitos contra las Mujeres, con personal capacitado y protocolos con perspectiva de género . La propuesta, respaldada por colectivas feministas y legisladoras, busca evitar la revictimización y elevar los niveles de investigación efectiva.
Sin embargo, pese a los apoyos sociales y académicos, iniciativas anteriores han quedado estancadas ante la falta de voluntad del Congreso estatal . Para revertir esta tendencia crítica, especialistas demandan no solo atención legal, sino un enfoque integral que considere la violencia feminicida como una falla institucional de largo plazo.