En un duelo lleno de emociones, los Boston Red Sox (55-49) evitaron la barrida ante los Philadelphia Phillies (58-44) al imponerse 9-8 en once entradas, en un verdadero espectáculo ofensivo que mantuvo en vilo a ambos equipos hasta el último out.
Filadelfia comenzó arrollador, con cuadrangulares consecutivos de Kyle Schwarber (su 34° de la temporada) y Bryce Harper (el 350° de su carrera), además de jonrones solitarios de Nick Castellanos y Bryson Stott, para tomar una ventaja de 5-0. El abridor Jesús Luzardo dominó durante cuatro entradas, pero se desmoronó en la quinta cuando Romy González conectó un grand slam tras una falla defensiva que extendió la entrada, dando la vuelta al marcador.
Boston continuó atacando y, tras permitir el empate en la octava con un jonrón de J.T. Realmuto, el juego se fue a entradas extra. En la décima, Trevor Story impulsó una carrera con doblete, pero Schwarber empató nuevamente. La jugada clave llegó en la undécima entrada cuando el receptor Carlos Narváez, criticado en juegos anteriores por interferencias, conectó un home run de dos carreras, redimiéndose y marcando la diferencia.
Filadelfia respondió con un sencillo productor de Johan Rojas, pero el zurdo Brennan Bernardino cerró el partido dominando a Max Kepler con un strike cantado.
Los Phillies viajarán ahora a Nueva York para enfrentar a los Yankees el viernes, mientras que los Red Sox respiran tras una serie exigente, en la que también perdieron por lesión a Marcelo Mayer.