El Tribunal Supremo del Reino Unido ha emitido un fallo crucial que ha generado un impacto significativo en el sector financiero británico. La decisión, que aborda las reclamaciones de compensación relacionadas con acuerdos de financiación de automóviles, ha sido ampliamente interpretada como una victoria para los bancos, lo que ha provocado un notable aumento en el valor de sus acciones.
La sentencia del viernes, divulgada después del cierre del mercado, vio a las acciones de bancos clave como Lloyds Banking Group y Close Brothers experimentar aumentos sustanciales. Lloyds subió cerca del 8%, mientras que Close Brothers se disparó hasta un 34% en un momento dado, antes de estabilizarse. Otros bancos, incluyendo Barclays y NatWest, también registraron ganancias modestas, reflejando la confianza renovada del mercado en el sector.
Este fallo revierte en gran medida sentencias anteriores del Tribunal de Apelación que habían considerado ilegales las comisiones pagadas a los concesionarios de automóviles sin el consentimiento informado de los prestatarios. La decisión actual establece que los concesionarios no tenían una relación fiduciaria con los clientes que les obligara a actuar únicamente en su interés, lo que limita significativamente las posibles indemnizaciones a cargo de los prestamistas.
A pesar de la favorable resolución para las entidades financieras, el caso no exime por completo a los bancos de responsabilidades. La Corte Suprema aún encontró que en un caso específico, la relación entre el prestamista y el cliente fue «injusta» debido al tamaño de la comisión no revelada. Esto subraya que, si bien la sentencia reduce el riesgo de reclamaciones masivas, aún deja la puerta abierta para compensaciones en casos de comisiones excesivamente altas.
La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) había estimado previamente un costo potencial de miles de millones de libras para el sector por compensaciones relacionadas con el escándalo de financiación automotriz, especialmente en relación con los Acuerdos de Comisión Discrecional (DCA), una práctica prohibida en 2021. Este fallo del Tribunal Supremo proporciona mayor claridad jurídica, aunque la FCA continúa evaluando un esquema de reparación que será consultado en octubre.



