El mercado de divisas global muestra una clara dicotomía, con un notable debilitamiento de las monedas asiáticas que contrasta con el fortalecimiento de la libra esterlina. La rupia india, en particular, se acerca a mínimos históricos tras la reciente decisión del Banco de la Reserva de la India (RBI) de recortar sus tasas de interés. Esta medida, diseñada para estimular la economía, ha hecho que la moneda sea menos atractiva para los inversores internacionales que buscan rendimientos.
Esta tendencia a la baja en Asia se ve exacerbada por la fortaleza general del dólar estadounidense y las preocupaciones sobre la desaceleración del crecimiento en China. La aversión al riesgo en el mercado ha llevado a los inversores a buscar activos refugio, lo que ha impulsado al dólar a pesar de las señales contradictorias de la economía estadounidense.
En el otro extremo del espectro, la libra esterlina ha encontrado un respiro, fortaleciéndose frente al dólar y superando el nivel de 1.3305. El impulso de la libra se atribuye principalmente a la debilidad del dólar, generada por dos factores clave: el decepcionante informe de empleo de julio en EE. UU. y la incertidumbre que rodea el próximo nombramiento de un miembro de la junta de la Reserva Federal. El flojo reporte de empleo ha avivado las expectativas de un posible recorte de tasas por parte de la Fed en septiembre, lo que ha presionado al dólar a la baja.
Este panorama subraya cómo las decisiones de política monetaria y las señales económicas en las principales potencias impactan de manera divergente en las monedas, creando un complejo escenario para los inversores.



