El Gran Premio de Portland 2025 sentenció el campeonato de IndyCar a favor de Alex Palou. El piloto español de Chip Ganassi Racing llegó con 121 puntos de ventaja sobre Pato O’Ward y necesitaba que la diferencia no se redujera a menos de 108 para proclamarse campeón. Un problema eléctrico en el monoplaza del mexicano, cuando lideraba en la vuelta 22, le allanó el camino para conquistar su cuarto título en la categoría.
O’Ward, que había partido desde la pole y mantenía el liderato, sufrió la avería en el inyector del motor, obligándolo a entrar a pits y perdiendo nueve vueltas. Con ello, sumó solo seis puntos, quedando con 475 unidades y sin posibilidad matemática de alcanzar a Palou.
La carrera, que comenzó con 37 minutos de retraso por una transmisión televisiva, tuvo varias interrupciones por incidentes, incluyendo el fuerte choque de Conor Daly tras un contacto con Christian Rasmussen. Will Power, de Team Penske, aprovechó la estrategia y un ritmo constante para lograr su primera victoria del año y la tercera para Chevrolet, escoltado por Christian Lundgaard y el propio Palou, quien aseguró el campeonato con un tercer puesto.
El título consolida a Palou como uno de los dominadores de la última década en IndyCar, mientras que para O’Ward, el subcampeonato llega con sabor amargo tras perder la oportunidad por factores ajenos a su manejo.