La remodelación del Estadio Banorte, sede oficial del partido inaugural del Mundial de 2026, avanza con una directriz clara de su propietario Emilio Azcárraga modernizar el recinto sin sacrificar su esencia histórica. El arquitecto David Lizárraga de la firma Populous explicó que la petición fue preservar el exterior monumental del coloso mientras se adapta a las exigencias del siglo XXI en comodidad, seguridad, accesibilidad e integridad estructural.
Entre las principales modificaciones se incluye la construcción de un túnel de acceso central por el área de banca, como lo exige la FIFA, la instalación de nuevos vestidores debajo de los palcos, la sustitución de las butacas por modelos plegables que ofrecen más espacio entre filas y la reubicación y ampliación del palco de prensa a una esquina superior con nuevas pantallas y reacondicionamiento del techo.
En cuanto a la inversión, ya se han ejercido 472.9 millones de pesos en 2024 y se espera un gasto adicional de 1 038.2 millones en 2025 y 2026 para alcanzar un total aproximado de 1 511.1 millones de pesos, equivalentes a unos 75 millones de dólares. Emilio Azcárraga afirmó que no hay retrasos ni contratiempos importantes y confía en que el estadio estará listo a finales de 2025 o principios de 2026, aclarando que el proyecto no está inconcluso, sino estructurado en fases separadas que avanzan de acuerdo con lo planeado.