La confianza de los inversores alemanes ha sufrido un revés significativo, con el índice ZEW cayendo a 34.7 puntos en agosto, desde los 52.7 de julio, su peor registro en meses. Este notable deterioro en el sentimiento del mercado se atribuye a dos factores principales: el acuerdo comercial recién alcanzado entre la Unión Europea y Estados Unidos, y las malas cifras económicas del segundo trimestre de 2025.
Según el presidente del Centro de Investigaciones Económicas Europeas de Leibniz (ZEW), Achim Wambach, el pacto comercial ha generado más inquietud que optimismo. La preocupación se centra en cómo las nuevas dinámicas comerciales afectarán a las industrias exportadoras alemanas, tradicionalmente el motor de su economía. Sectores clave como la automoción, la ingeniería mecánica y la industria química han mostrado un especial deterioro en sus expectativas.
El pesimismo se extiende a la evaluación de la situación actual, que también empeoró significativamente, y se refleja en el hecho de que, si bien el crecimiento de la Eurozona en el segundo trimestre fue mejor que el de Alemania, las expectativas para el bloque en su conjunto también se están deteriorando.
Este escenario pone de manifiesto la cautela de los inversores ante un panorama económico global incierto. El escepticismo sobre un acuerdo que en teoría debería ser beneficioso subraya la complejidad de la política comercial y la vulnerabilidad de las economías exportadoras.



