El entusiasmo por los mercados emergentes, que se mantuvo en un sólido ascenso durante la primera mitad del año, ha comenzado a desacelerarse. Un análisis de Capital Economics señala que este cambio de ritmo se debe en gran medida a la incertidumbre generada por los nuevos anuncios de aranceles del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Estas amenazas han provocado una depreciación de las monedas de estos países frente al dólar y han frenado el rendimiento de sus mercados de valores.
A pesar de que el impacto directo del anuncio ha sido «bastante limitado», el informe advierte que la narrativa positiva podría desvanecerse. Además de los aranceles, otros obstáculos como una política de la Reserva Federal menos flexible de lo esperado y pronósticos pesimistas para los precios de las materias primas, sugieren que no hay mucho margen para una reanudación del rally generalizado.
No obstante, el panorama no es totalmente sombrío. El informe de Capital Economics identifica focos de optimismo específicos. El entusiasmo en torno a la inteligencia artificial (IA) podría seguir impulsando a las acciones en Asia, particularmente en Taiwán y China. De igual forma, se pronostican rendimientos considerables para los bonos en moneda local en economías como Turquía, Brasil y Sudáfrica.
Este escenario mixto demuestra la compleja dependencia de los mercados emergentes a las decisiones de política exterior de las grandes potencias y a las tendencias globales. La volatilidad y la selectividad en la inversión marcan la pauta, obligando a los inversores a ser cada vez más cautelosos en sus decisiones.



