Santos protagonizó una derrota histórica en el Campeonato Brasileño tras caer por 6-0 ante Vasco da Gama en el estadio Morumbí, marcando la peor goleada en la carrera profesional de Neymar. El marcador, el más abultado en la historia del club en casa, encendió críticas y llevó a una crisis inmediata en la cúpula deportiva.
El duelo comenzó con un tempranero gol de Lucas Piton, pero la segunda mitad fue devastadora: el equipo dirigido por Vasco anotó cuatro goles en solo diez minutos, con dobletes de Coutinho, además de tantos de David, Rayan y Tchê Tchê.
El final del partido dejó una imagen desgarradora: Neymar, visiblemente desconsolado, abandonó el campo entre llanto incontenible. Encontró consuelo en el abrazo del técnico visitante Fernando Diniz, a quien aprecia por su paso como entrenador interino de la selección brasileña. “Fue una mierda, fue una vergüenza”, expresó el jugador con crudeza tras el partido, calificándolo como “la mayor humillación de su carrera”.
La afición protestó desde la grada, cantando “ole” y pidiendo el regreso del exentrenador Jorge Sampaoli. El club reaccionó rápidamente: destituyó al técnico Cléber Xavier esa misma noche, mientras Santos cae al puesto 15 de la tabla, peligrosamente cerca de la zona de descenso.