Werner Herzog, uno de los cineastas más influyentes y excéntricos del cine contemporáneo, recibió este miércoles el León de Oro a la Trayectoria durante la ceremonia inaugural del Festival de Cine de Venecia. El galardón honorífico le fue entregado por Francis Ford Coppola, quien destacó la profunda relación de medio siglo que comparte con Herzog y recordó cómo, gracias a él, conoció a su esposa Lena.
Reconocido por su estilo audaz y a menudo extremo, Herzog ha dirigido cerca de 70 películas que combinan ficción y documental. Su obra, que incluye títulos icónicos como Aguirre, la cólera de Dios, Fitzcarraldo y Nosferatu, se caracteriza por la búsqueda constante de imágenes inéditas y el retrato del caos y la intensidad del espíritu humano. A lo largo de su carrera, ha puesto en riesgo su vida para filmar en escenarios inhóspitos como volcanes activos, desiertos remotos y la Antártida.
Su relación con el actor Klaus Kinski, marcada por episodios intensos y dramáticos, se ha convertido en leyenda dentro del cine. Juntos realizaron cinco películas, y aunque su convivencia era complicada, Herzog siempre resaltó la fuerza creativa que esa tensión generaba. En un documental dedicado a su vínculo, el director admitió haber llegado a contemplar la idea de asesinar a Kinski durante el rodaje de Fitzcarraldo, aunque finalmente agradece que no lo hiciera.