Una docena de exdirectivos y exejecutivos del desaparecido banco suizo Credit Suisse han aceptado pagar un total de $115 millones de dólares a través de sus seguros de responsabilidad civil, para resolver demandas por su gestión de riesgos. El acuerdo es un paso significativo en la rendición de cuentas por el colapso de la institución financiera. Las demandas se originaron por una serie de desastres que culminaron en la crisis del banco y su posterior adquisición por parte de su rival, UBS, en una operación de emergencia orquestada por el gobierno suizo.
Las fallas en la gestión de riesgos están vinculadas a escándalos de alto perfil como los colapsos de Archegos Capital y Greensill Capital, que le costaron a Credit Suisse miles de millones de dólares. El acuerdo extrajudicial, que aún necesita la aprobación de un tribunal suizo, es una medida para evitar juicios prolongados y costosos. Sin embargo, no resuelve la investigación criminal en curso.
El acuerdo envía un mensaje claro a la industria financiera: las fallas en la gestión de riesgos tienen consecuencias directas para los ejecutivos, incluso si el banco no enfrenta ya un riesgo de quiebra. La resolución de este caso es vista como un paso crucial para la responsabilidad corporativa en un sector que ha sido criticado por la falta de consecuencias para los individuos que toman malas decisiones. El acuerdo, sin embargo, no cierra el capítulo de las investigaciones, que continúan analizando la cadena de errores que llevaron al derrumbe de uno de los bancos más emblemáticos de Europa.