Las fiestas de fin de año son, para muchas personas, una mezcla de celebración y desgaste: más reuniones, menos rutina, horarios irregulares y comidas más pesadas. En paralelo, esta temporada suele coincidir con un aumento de enfermedades respiratorias. Cuidarse no significa “no salir” o vivir diciembre con culpa; significa reducir riesgos con decisiones sencillas y consistentes.
1) Evita contagios sin aislarte
En reuniones, lo más efectivo suele ser lo más básico:
- Mantener al día la vacunación contra COVID-19 y aplicarse la vacuna anual contra influenza.
- Lavarse las manos con frecuencia.
- Evitar compartir vasos, cubiertos y utensilios, porque alguien puede contagiar incluso antes de sentirse mal.
2) Alimentación: el problema no es una cena, es el “maratón”
El impacto en el cuerpo viene de varios días seguidos con exceso de grasas, azúcares y alcohol, además de menos movimiento. Esa combinación puede elevar colesterol, azúcar en sangre y ácido úrico, y favorecer subidas de presión, retención de líquidos y aumento de peso. Para equilibrar sin volverte rígido:
- Prioriza frutas y verduras (idealmente cinco porciones o más al día).
- Modera grasas saturadas y cuida porciones.
- Mantén cinco comidas al día para evitar llegar con hambre extrema.
- Toma seis a ocho vasos de agua al día.
- Prefiere preparaciones al horno, vapor o plancha cuando sea posible.
3) Estrés y ánimo: también cuentan como salud
En estas fechas puede subir la tensión y, en algunas personas, aparecer tristeza asociada a la temporada y a los días más cortos. Ayuda:
- Tomar pausas breves de respiración y desconexión durante el día.
- Salir al exterior y aprovechar luz natural.
- Si la tristeza pesa, hablar con alguien de confianza es parte del cuidado.
4) Sueño: el refuerzo más subestimado
Dormir entre ocho horas y media y nueve horas por noche ayuda a sostener el sistema inmune, la energía y el manejo del estrés. En diciembre, ese margen suele ser la primera víctima; por eso conviene protegerlo.
5) Seguridad personal en fiestas masivas
Para evitar riesgos fuera de lo médico:
- Ir acompañado y avisar a alguien dónde estarás.
- Planear el traslado de ida y regreso.
- Llevar solo lo necesario.
- Si hay una riña o conflicto, evitar exponerse y avisar a seguridad.
Cerrar el año con bienestar no exige perfección: exige hábitos simples que te permitan disfrutar la temporada sin convertir enero en una sala de urgencias.



