Todo indica que el Super Bowl (SB) 60 será nuevamente un juego muy cerrado, similar al SB 49 cuando los Patriotas ganaron 28-24 en Arizona. Pero a diferencia de entonces, los Seahawks llegan esta vez con un sólido juego aéreo, la defensiva que permitió la menor cantidad de puntos por juego en toda la liga (17) y equipos especiales que han demostrado ser capaces de anotar tanto en patadas de despeje como de kickoff. Las apuestas hacen favoritos a los Halcones Marinos por 4.5 puntos, considerando que Drake Maye, el QB de los Patriotas, salió lastimado del juego de campeonato contra los Broncos.
Seattle llega como el primer clasificado de la Conferencia Nacional con una racha ganadora de nueve juegos, habiendo derrotado en temporada regular a los Titanes, Vikingos, Halcones, Potros, Carneros (en tiempo extra), Panteras y 49s (en el estado Levi’s) y nuevamente a los 49s y Carneros en los playoffs por un marcador agregado de 261-132. Su última derrota fue el 16 de noviembre ante los Carneros 19-21.
Los Halcones Marinos llegan con la 8ª mejor ofensiva de la liga, 10ª por carrera y 8ª por pase, y la sexta mejor defensiva, 3ª contra la carrera y 10a contra el pase, mientras que los Patriotas terminaron como la tercera mejor ofensiva, 6ª por carrera y 4ª por pase, y la 8ª mejor defensiva, 6ª contra la carrera y 9ª contra el pase. Sin embargo, los Seahawks tuvieron el 11º calendario más difícil y jugaron nueve veces de visitante, en tanto que Nueva Inglaterra jugó el 3er calendario menos complicado y jugó nueve veces de local.
La principal fortaleza de los Halcones Marinos estará en su juego aéreo. Sam Darnold fue segundo en toda la NFL en yardaje, tiene mayor experiencia que Drake Maye para leer las defensivas y se reporta sin lesiones. Además, los Patriotas tienden a utilizar coberturas con dos profundos, lo que favorece que Darnold pueda correr en caso de que no encuentre desmarcados a Jason Smith-Njigba (119 recepciones para1,793 yardas), Cooper Kupp (47-593) o a su ala cerrada AJ Barber (52-519). Smith-Njigba fue el líder de la liga en yardaje por pase.
Por su parte, Kenneth Walker consiguió más de 100 yardas totales y anotó en cada uno de los dos juegos de playoffs de esta temporada. En temporada regular corrió para 1,027 yardas y 5 touchdowns mientras que Zach Charbonnet corrió para 730 y 12 anotaciones.
La línea defensiva jugará un papel crucial porque se notó que cuando Drake Maye está bajo presión su puntería baja considerablemente. Leonard Williams, Byron Murphy, DeMarcus Lawrence y Derrick Hall tienen que lograr al menos dos capturas de Maye y el lado izquierdo de la línea ofensiva de los Patriotas es el más vulnerable. Devon Witherspoon seguramente marcará a Stefon Diggs, el mejor receptor de los Patriotas, en coberturas personales y Josh Jobe a DeMario Douglas, Kayshon Boutte o Kyle Williams. El resto de la que se considera el mejor perímetro de la liga, con 18 intercepciones, lo conforman los profundos Coby Bryant, Julian Love y Nick Emmanwori, aunque este último se lastimó un tobillo durante la práctica del miércoles, pero se espera que jugará. Fue la defensiva más eficiente en terceras oportunidades.
Los equipos especiales de Seattle llegan como uno de los mejores de la temporada. Rashid Shaheed regresó un kickoff 100 yardas para anotación contra Atlanta y Tony Horton regresó una patada de despeje 95 yardas contra los Santos, siendo ambas las jugadas más largas de la temporada en su categoría. Por su parte, el pateador Jason Myers encabezó la liga con 171 puntos y anotó 6 goles de campo en el juego contra los Potros. El más largo de su carrera fue de 61 yardas en el 2020 y su experiencia puede ser una ventaja cuando el pateador de Nueva Inglaterra, Andy Borregales, es un novato.
Para ganar, Seattle tiene que anotar por lo menos 28 puntos, no recibir más de 18 y conseguir por lo menos 20 primeras oportunidades. La gran incógnita es que Sam Darnold no se ponga nervioso, ya que el año pasado vimos lo que le sucedió en sus últimos dos juegos con los Vikingos, cuando perdió contra los Leones y los Carneros por un marcador agregado de 18 a 58 y que eventualmente le costó ser transferido. Darnold sabe que este SB es el juego que definirá su carrera, y sería la primera vez en cinco intentos en que vencería a Nueva Inglaterra. Finalmente, una victoria haría del coach Mike Macdonald el tercer entrenador más joven en conseguir un SB a los 38 años, por detrás de Sean McVay y Mike Tomlin que tenían 36 años cuando lo ganaron.