La economía mundial enfrenta tres corrientes: el avance de la inteligencia artificial, los precios altos de la energía y los niveles récord de deuda pública. Así lo expuso Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, en su discurso previo a las Reuniones Anuales de 2026 en Bangkok, Tailandia.
Georgieva señaló que el crecimiento global se ha mantenido estable desde la primavera, pero con diferencias entre países. Las economías afectadas por conflictos han recibido los mayores impactos, mientras las naciones dependientes de las importaciones energéticas y con menor margen de maniobra también enfrentan presiones. En contraste, el crecimiento se ha concentrado en economías vinculadas con la inteligencia artificial.
Inteligencia artificial transforma la economía mundial
La primera corriente es la expansión de la inteligencia artificial. El hardware y los productos tecnológicos relacionados con esta industria ya representan más de una décima parte del comercio mundial de bienes.
La inversión global en inteligencia artificial como proporción del producto interno bruto alcanzará y probablemente superará etapas históricas de construcción de infraestructura, como los ferrocarriles, las redes eléctricas y las telecomunicaciones. Sin embargo, los beneficios comerciales están concentrados en pocas economías.
Estados Unidos, China e India figuran como compradores de hardware y desarrolladores de inteligencia artificial. Cinco de las otras siete economías de los primeros diez lugares son proveedores asiáticos de microprocesadores, chips de memoria, maquinaria para fabricar semiconductores y sistemas de robótica.
El FMI advirtió que esta concentración podría ampliar la desigualdad si numerosos países quedan fuera de la transformación tecnológica. También identificó riesgos laborales, cibernéticos y financieros que requieren infraestructura digital, preparación de los trabajadores y reglas adecuadas.
Energía cara mantiene presiones inflacionarias
La segunda corriente corresponde a los elevados precios de la energía. Georgieva indicó que el petróleo permanece alrededor de 100 dólares por barril. A esta cifra se suma un margen de refinación cercano a otros 100 dólares, debido a la insuficiente capacidad mundial para procesar crudo.
Esto llevó los precios minoristas del diésel y otros productos refinados a niveles récord. El suministro de gas natural del Golfo también está afectado y las opciones para transportar gas natural licuado son limitadas ante las amenazas sobre el estrecho de Ormuz.
Los costos energéticos están elevando la inflación, las tasas de política monetaria y los rendimientos de los bonos soberanos. La reposición de reservas y la temporada fría del hemisferio norte podrían generar presiones adicionales.
Deuda pública reduce el margen de acción
La tercera corriente es la deuda pública mundial, cercana a sus niveles más altos desde el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial y que podría superar 100% del PIB global.
Aunque los niveles suelen ser menores en mercados emergentes y países de bajos ingresos, estas economías cuentan con bases tributarias más reducidas para cubrir el servicio de sus obligaciones. Además, la diferencia entre las tasas de interés y el crecimiento se volvió menos favorable, después de 17 años con tasas inferiores al crecimiento del PIB.
FMI pide actuar sin retrasar decisiones
El organismo estimó que la inteligencia artificial, si se implementa correctamente, podría añadir hasta medio punto porcentual al crecimiento mundial anual. Esto permitiría elevar una expansión de 3% a 3.5%, equivalente a incorporar durante una década una economía del tamaño de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
El FMI propuso reforzar la regulación financiera, preparar los mercados laborales y ampliar el acceso a la tecnología. Recomendó planes fiscales creíbles para países altamente endeudados, mayores reservas internacionales en economías emergentes y mejores condiciones de financiamiento para naciones de bajos ingresos.
Las reformas deben mejorar las habilidades laborales, facilitar la creación y salida de empresas, ampliar el acceso al capital, fortalecer la seguridad energética y reducir regulaciones obsoletas. Finalmente, Georgieva defendió la cooperación internacional como una herramienta necesaria para el comercio, la estabilidad y una distribución más amplia de los beneficios de la inteligencia artificial.



