Las protestas en el Parlamento de Albania escalaron el 29 de octubre, cuando diputados del opositor Partido Democrático encendieron bengalas azules, utilizaron bombas de humo y bloquearon el acceso al estrado durante una sesión legislativa en Tirana. La movilización buscaba presionar al primer ministro Edi Rama para que renunciara, en medio de semanas de manifestaciones estudiantiles y denuncias contra su gobierno.
Los legisladores interrumpieron los trabajos parlamentarios mientras se discutía una legislación relacionada con el Banco Central de Albania. Sin embargo, el intento de la oposición por impedir la votación no tuvo éxito y el procedimiento legislativo continuó. Durante el enfrentamiento, varios diputados desplegaron fotografías de jóvenes que, según sus denuncias, habían resultado heridos durante las manifestaciones callejeras.
El dirigente opositor Sali Berisha pronunció un discurso en el que calificó de criminales a los legisladores oficialistas y afirmó que ellos, en lugar de los jóvenes manifestantes, merecían recibir gases lacrimógenos, balas de goma y sufrir fracturas de cráneo y huesos rotos. Su intervención fue interrumpida cuando el presidente del Parlamento, Niko Peleshi, le retiró el uso de la palabra.
La protesta parlamentaria representa una nueva fase de un conflicto que no comenzó exclusivamente por las demandas educativas. La movilización tiene antecedentes en mayo de 2026, cuando surgieron manifestaciones contra un proyecto de desarrollo turístico de lujo en la isla de Sazan, asociado con Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump. Las protestas veraniegas fueron mayoritariamente pacíficas y cuestionaron la participación de inversionistas privados en el desarrollo de zonas costeras.
El proyecto recibió una autorización de desarrollo del Consejo Nacional Territorial el 30 de marzo de 2026. El Gobierno albanés aclaró posteriormente que ese permiso no equivalía a una autorización de construcción y que todavía eran necesarios estudios ambientales y documentación técnica. El 15 de mayo, las autoridades ambientales determinaron que debía realizarse una evaluación de impacto ambiental en profundidad.
A partir de mediados de octubre, las manifestaciones adquirieron un alcance mayor y se concentraron en el centro de Tirana. Los estudiantes incorporaron demandas relacionadas con el desempleo, las condiciones educativas, el costo de vida y las denuncias de corrupción gubernamental. La oposición política respaldó las movilizaciones y convirtió la dimisión de Rama en una de sus principales exigencias.
La escalada también se reflejó en los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Durante las manifestaciones del 24 de octubre, la Policía albanesa informó que sus agentes fueron atacados con piedras, objetos metálicos, artefactos pirotécnicos y bombas Molotov. La institución reportó cinco policías heridos durante esa jornada.
En otros episodios, manifestantes atacaron edificios públicos, bancos y establecimientos privados, rompieron escaparates y utilizaron adoquines contra los agentes. La violencia también alcanzó instalaciones policiales y provocó incendios. El alcance de las lesiones no se limita a las fuerzas de seguridad: la Fiscalía de Tirana abrió una investigación por posibles usos desproporcionados de la fuerza policial y reunió aproximadamente 20 expedientes médicos de ciudadanos lesionados.
La actuación policial también quedó bajo revisión institucional. La Defensoría del Pueblo de Albania informó el 20 de octubre que sus equipos inspeccionaron comisarías, centros de detención y hospitales para verificar el trato recibido por los manifestantes detenidos o lesionados. En su balance preliminar del día anterior, registró 34 personas atendidas en el Hospital de Traumatología. La institución aclaró que sus investigaciones todavía estaban en curso. avokatipopullit.gov.al+3
Por su parte, Rama rechazó las peticiones de abandonar el cargo y defendió que los cambios de gobierno deben producirse mediante elecciones. El mandatario también anunció medidas dirigidas a estudiantes, entre ellas el incremento de becas para jóvenes de familias con menores ingresos y la ampliación de apoyos para estudiantes de maestría. Además, propuso subsidios de alquiler para estudiantes como parte de las acciones para responder a algunas de las demandas sociales. Albanian Government Council of Ministers+1
El conflicto tiene implicaciones para el proceso de integración europea de Albania. El país mantiene negociaciones de adhesión con la Unión Europea, por lo que las denuncias sobre corrupción, el funcionamiento de sus instituciones y el respeto a los derechos de los manifestantes forman parte de un contexto político relevante para su relación con el bloque comunitario.
La movilización del 29 de octubre no consiguió detener la votación parlamentaria, pero trasladó al interior del Legislativo la confrontación que durante semanas se había desarrollado en las calles. La oposición mantiene su exigencia de renuncia de Rama y respalda nuevas manifestaciones, mientras el Ejecutivo sostiene que continuará en funciones y que las demandas estudiantiles deben atenderse mediante el diálogo institucional