Santa Catarina, Nuevo León — 20 de mayo de 2025
La esperada planta de Tesla en México sigue sin iniciar su construcción, y ahora se sabe que el retraso obedece a una razón clave: el modelo que se pretende fabricar en este complejo, el “Cybertaxi”, aún no cuenta con la aprobación regulatoria necesaria para su venta en Estados Unidos, su mercado principal.
El proyecto de 5,000 millones de dólares, anunciado por Elon Musk en 2023 con gran entusiasmo tanto por Tesla como por autoridades mexicanas, ha perdido visibilidad en medio de la incertidumbre técnica y comercial. A pesar de que el terreno en Santa Catarina fue adquirido, y se han hecho algunas adecuaciones mínimas, no hay maquinaria ni obras en marcha.
“Todo está listo, pero ningún fabricante construye una planta sin tener la aprobación del producto”, explicó Emmanuel Loo, encargado de la Secretaría de Economía de Nuevo León.
El Cybertaxi, pieza clave en el rompecabezas
Tesla ha apostado por un vehículo completamente autónomo, el “Cybercab” o Cybertaxi, que serviría como base para un servicio de robotaxis. Sin embargo, las aprobaciones regulatorias en EE.UU. aún no se han completado. Aunque California otorgó el primer aval en marzo, el proceso es complejo y está lejos de concluirse.
Musk ha prometido que el Cybertaxi entrará en producción en 2026 y tendrá un costo inferior a los 30,000 dólares, pero su futuro aún depende del marco regulatorio estadounidense, especialmente bajo la nueva administración de Donald Trump, quien ha intensificado el discurso proteccionista.
Terreno detenido, expectativas en pausa
Actualmente, el predio de Tesla muestra signos de abandono parcial: pasto bajo control, torres eléctricas a medio instalar, pero ningún indicio de construcción activa. En contraste con la efervescencia de 2023, hoy lo que predomina es la cautela y el silencio operativo.
“El anuncio nunca se concretó. No hubo confirmación de vehículos ni de base de proveedores. Por eso, está en pausa”, comentó Manuel Montoya, director del Clúster Automotriz de Nuevo León (CLAUT).
Montoya señaló que aunque alrededor de 60 proveedores locales abastecen a Tesla en Austin, ninguno ha llegado con el objetivo de unirse al proyecto mexicano, reflejando la desconfianza del sector frente a la indefinición.
Incertidumbre comercial y guerra de aranceles
Otro factor que condiciona el futuro de la gigafábrica es la política comercial estadounidense, más restrictiva desde el regreso de Trump a la presidencia. El propio Musk ha advertido que, bajo este contexto, invertir fuertemente en México podría no ser viable, ante la amenaza de nuevos aranceles.
“Con la incertidumbre actual, es difícil planear nuevas inversiones o lanzamientos. Todos están esperando ver en qué termina esta guerra arancelaria”, advirtió Montoya.
Nuevo León avanza… más allá de Tesla
Aunque el megaproyecto de Tesla se ha frenado, Nuevo León continúa atrayendo inversiones. Por ejemplo, la estadounidense Volvo Trucks ya inició la construcción de una planta de camiones con una inversión de 1,000 millones de dólares. Asimismo, Bulkmatic de México colocó en mayo la primera piedra de una terminal logística de 250 millones de dólares en Pesquería.
Datos de la firma Datoz muestran que los precios de renta en parques industriales del estado siguen en aumento, reflejando un fuerte apetito por espacio industrial en la región, incluso sin el impulso directo de Tesla.
“El nearshoring sigue avanzando. Hay nuevos proyectos energéticos y tecnológicos en camino”, aseguró Loo.
Conclusión: ¿esperando a Elon?
Mientras no se apruebe el Cybertaxi, la promesa de la planta de Tesla en México permanece como eso: una promesa. El terreno está listo, el interés estatal sigue firme, y la base de proveedores espera. Pero el reloj corre, y hasta que Musk dé la orden definitiva —y los reguladores en EE.UU. den luz verde—, el megaproyecto seguirá detenido.
Por ahora, cada semana, unos 800 camiones con autopartes mexicanas siguen rumbo a Austin, no a Santa Catarina. El “nuevo Nuevo León” tendrá que esperar un poco más para entrar en la revolución eléctrica de Tesla.