Los Dallas Cowboys protagonizaron un cierre memorable al derrotar 40-37 a los New York Giants en tiempo extra, gracias a un gol de campo de 46 yardas de Brandon Aubrey en la última jugada del partido. El pateador ya había salvado a los texanos en el tiempo reglamentario con un intento de 64 yardas que empató el marcador.
El encuentro, disputado en el AT&T Stadium, tuvo un ritmo frenético en el último cuarto, cuando ambos equipos intercambiaron cinco touchdowns en apenas 12 minutos. Russell Wilson parecía haber sentenciado para los Giants con un pase de 21 yardas a Malik Nabers, pero Dak Prescott respondió con otra serie ofensiva para acercar a Dallas y dar pie al gol de campo del empate.
Con este resultado, los Cowboys (1-1) extendieron a nueve su racha ganadora frente a los Giants, la más larga actualmente entre rivales divisionales en la NFL. Prescott, además, sumó su decimocuarta victoria consecutiva contra Nueva York, una estadística que se remonta a su temporada de novato en 2016.
Para los Giants (0-2), la derrota supone un golpe doloroso tras haber estado cerca de romper la hegemonía de su rival divisional. El desempeño de Wilson y Nabers ofreció destellos de esperanza, pero la falta de solidez defensiva volvió a costar caro.
Dallas, en cambio, refuerza su condición de contendiente en la NFC Este, con un Prescott en control y un Aubrey que demostró nervios de acero en los momentos más críticos.



