El mercado global de tecnología cerró el primer semestre de 2025 con ingresos por 403.000 millones de dólares, un 4,6% más que en 2024, según datos de NielsenIQ presentados en IFA Berlín. El crecimiento refleja la capacidad de adaptación del consumidor, que prioriza la relación calidad-precio en un contexto marcado por inflación y tensiones comerciales.
Las previsiones apuntan a un alza total del 2% en el año, con marcadas diferencias regionales: China lideró con un 12% gracias a incentivos estatales, Oriente Medio avanzó un 5% y España un 2%. En contraste, Asia desarrollada mostró debilidad. Los analistas destacan que los consumidores compran con mayor cautela, esperan promociones y, al hacerlo, gastan más de lo previsto.
El canal online consolida su peso con un 37% de las transacciones globales, nueve puntos más que en 2024. En España ya representa el 30%. La búsqueda de valor percibido es determinante: seis de cada diez compradores consideran este factor decisivo al elegir marcas.
El segmento IT lidera el impulso: las ventas de portátiles subieron 13%, los modelos gaming 23% y los monitores de alta frecuencia 280%. En Europa, el fin del soporte de Windows 10 aceleró la renovación, especialmente en portátiles con IA, que crecieron un 195% en el sector B2B. España superó la media global con un crecimiento del 13% en IT, mientras que la electrónica de consumo cayó 23% tras el auge temporal de televisores en 2024.
En el hogar, la sostenibilidad gana terreno: el 31% de los electrodomésticos vendidos en Europa ya tienen etiqueta energética A. Además, aspiradoras robot y auriculares de oído abierto —con un crecimiento del 32%— consolidan nuevas pautas de consumo.



