El Gobierno Federal propuso en el Paquete Económico 2026 un incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas azucaradas, que pasaría de 1.65 a alrededor de 3.10 pesos por litro, lo que equivale a un alza de aproximadamente 87 %. La medida busca reducir en 7 % el consumo de refrescos en los primeros dos años, además de recaudar hasta 41,000 millones de pesos destinados íntegramente al sector salud.
El subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark, defendió la política, describiéndola como una estrategia “saludable” y “probada”, ya aplicada en más de 119 países. Citó ejemplos internacionales y recordó que desde que México implementó el impuesto en 2014, se observó una reducción en el consumo de refrescos de alrededor del 5.5 % en el primer año, cifra que creció en los años siguientes.
Por su parte, las refresqueras rechazan el alza, argumentando que la medida afectará sus ganancias, impactará la inversión y subirá los precios al consumidor, lo que puede perjudicar especialmente a quienes con menos ingresos destinan parte importante del gasto familiar al consumo de estos productos.



