Ferrari ha presentado el 849 Testarossa y su versión descapotable Spider, modelos que representan un puente entre la herencia del icónico Testarossa de 1984 y la innovación híbrida actual. Inspirados en el SF90 Stradale, ambos incorporan un tren motriz híbrido de 1.050 CV gracias a un motor V8 biturbo de 3.990 cm³ (830 CV) y tres motores eléctricos adicionales (220 CV). Esta configuración permite alcanzar los 100 km/h en menos de 2,3 segundos y superar los 330 km/h de velocidad máxima.
La versión Coupé prioriza el rendimiento con flicks aerodinámicos y un alerón activo que generan 415 kg de carga a 250 km/h, además de mejorar en 15% la refrigeración del sistema motriz y de frenos. Su interior mantiene controles icónicos en el volante, pero integra un renovado sistema HMI con mayor conectividad, compatibilidad con Apple CarPlay, Android Auto y carga inalámbrica. Como opción, el paquete Assetto Fiorano reduce 30 kg y optimiza la experiencia en pista.
Por su parte, el Spider ofrece una experiencia abierta con techo rígido retráctil en 14 segundos y un sistema cortavientos que mejora la estabilidad y el confort. Su aerodinámica inteligente replica la carga del coupé mediante un puente trasero de flujo dirigido. Además, su acústica interior ha sido ajustada para conservar el característico sonido Ferrari incluso sin techo.
Ambas versiones contarán con cuatro modos de conducción —eDrive, Hybrid, Performance y Qualify— y el sistema MyFerrari Connect para monitoreo remoto. Las entregas inician en abril de 2026 con un precio estimado de 450.000 euros para el coupé y 500.000 euros para la Spider.



