Con 57 años de historia en la industria hotelera, Germán Morales Hoteles —operador de las marcas EK, bh, bs y be en Bogotá, Barranquilla, Medellín y Santa Marta— ha definido su estrategia en torno a un concepto claro: la tecnología como medio, no como fin.
Según Paula Morales, directiva del grupo, la organización ha fortalecido sus procesos con soluciones digitales como el check-in y check-out sin contacto, así como plataformas de análisis de hábitos y preferencias que permiten anticiparse a las necesidades del huésped. Esta digitalización ha consolidado a la cadena como referente en hotelera digital, al tiempo que mantiene el énfasis en la calidez y la atención personalizada.
El enfoque responde a un cambio profundo en los viajeros actuales, que valoran tanto la eficiencia como el trato humano. Por ello, la compañía insiste en que la verdadera ventaja competitiva sigue siendo el capital humano: escuchar, atender y acompañar con empatía. En este sentido, cada interacción, ya sea mediante encuestas digitales, reseñas o conversaciones directas, se convierte en una oportunidad de aprendizaje y mejora continua.
Este modelo de gestión honra el legado del fundador, Germán Morales Molina, pionero del sector en Colombia, quien defendía la hospitalidad como un acto de respeto y cercanía. Hoy, bajo esa misma filosofía, la cadena integra criterios de sostenibilidad, experiencias digitales ágiles y equipos capacitados no solo en habilidades técnicas, sino también en hospitalidad con propósito.
En un mercado cada vez más competitivo, Germán Morales Hoteles apuesta por ser más que un lugar para dormir: una experiencia que motive a volver.



