La farmacéutica alemana Bayer anunció una inversión de 3,000 millones de pesos en México durante los próximos cinco años, con el objetivo de fortalecer su capacidad productiva y consolidar al país como un centro estratégico de manufactura y desarrollo clínico. El plan contempla la ampliación de sus plantas en Lerma, Estado de México, y Orizaba, Veracruz, con la intención de aumentar la producción de medicamentos y principios activos farmacéuticos destinados tanto al mercado nacional como a la exportación hacia América del Norte y Europa.
En Lerma, la compañía destinará alrededor de 1,100 millones de pesos a expandir la producción de formas farmacéuticas sólidas, mientras que en Orizaba reforzará la fabricación de ingredientes farmacéuticos activos (APIs), con lo que busca reducir la dependencia de importaciones y elevar la competitividad de la industria nacional.
Además, Bayer triplicará su inversión en estudios clínicos en el país, gracias a un esquema de colaboración con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), así como con más de 40 instituciones de salud y universidades. Entre las áreas de investigación prioritaria se encuentran nuevos tratamientos contra el cáncer de próstata, la insuficiencia renal y otras enfermedades de alta incidencia.
La estrategia, que involucra a sus divisiones de Farmacéutica, Salud del Consumidor y Ciencias de los Cultivos, busca también consolidar alianzas público-privadas para mejorar el acceso a innovaciones médicas y posicionar a México como un polo regional en investigación clínica.
No obstante, expertos advierten que los beneficios de la inversión dependerán de la capacidad para superar desafíos regulatorios, cumplir con estándares internacionales y garantizar que los nuevos desarrollos lleguen de manera equitativa a la población. Aunque el anuncio fortalece la presencia de Bayer en el país, la ejecución real del plan —en tiempos, montos y resultados— será clave para medir su impacto en el sistema de salud y en la economía mexicana.



