En el edificio histórico de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el corazón de Ciudad de México, se halla el Museo Vivo del Muralismo (MVM), dedicado a preservar y reinterpretar el muralismo como eje de memoria cultural. En sus muros se revelan obras emblemáticas de grandes maestros como Diego Rivera, Roberto Montenegro, Jean Charlot y Amado de la Cueva, algunas restauradas para articular un relato visual de la identidad mexicana.
El museo, inaugurado oficialmente el 25 de septiembre de 2024, opera con entrada libre y horarios de miércoles a lunes de 10:00 a 18:00. Abarca más de 3,000 metros cuadrados de muralismo, con salas temáticas que exploran la historia del movimiento, la interpretación crítica de las piezas y un espacio multisensorial que vincula arte, educación y política. La directora, Gloria Falcón Martínez, subraya que en patios y corredores se busca generar experiencias que convoquen reflexión colectiva, “fuente de experiencias, reflexiones y conocimiento”.
No obstante, el proyecto enfrenta desafíos importantes. Si bien rescata patrimonios artísticos relevantes, necesita fortalecer su narrativa curatorial —más allá de los nombres consagrados— para dar voz a artistas menos visibilizados y enfoques alternativos del muralismo. También debe garantizar que esta experiencia cultural no quede limitada a un público especializado: la accesibilidad (física, educativa y cognitiva) será decisiva para que el museo se inserte en la vida ciudadana. La conservación continua, la mediación crítica, y la vinculación con comunidades educativas pueden definir si el MVM será un hito permanente o una promesa simbólica.



