Warner Bros. Discovery ha iniciado un proceso formal para evaluar la venta de su división de videojuegos, Warner Bros. Games, como parte de una revisión estratégica para “maximizar el valor para los accionistas”. La decisión, anunciada por el CEO David Zaslav, llega tras varios tropiezos en el sector del entretenimiento y los pobres resultados de títulos como Suicide Squad: Kill the Justice League.
La división posee licencias de alto valor comercial como El Señor de los Anillos, Harry Potter, Mortal Kombat, Juego de Tronos y las franquicias de DC Comics, lo que convierte su venta en una operación potencialmente millonaria. Entre los interesados, se mencionan gigantes como Netflix o Paramount Global, aunque ninguna negociación se ha confirmado oficialmente.
El movimiento refleja la crisis estructural de Warner Bros. Discovery, que enfrenta la caída en sus ingresos por streaming y cine, junto con el fracaso de su intento de fusión con Paramount Global. La compañía busca reorientar sus esfuerzos hacia activos más rentables y reducir su deuda, tras varios años de reestructuración y cancelaciones de proyectos, como el videojuego de Wonder Woman.
Si la venta se concreta, el nuevo propietario obtendría derechos sobre algunas de las franquicias más lucrativas de la industria, marcando un cambio histórico en el panorama de los videojuegos y del entretenimiento global.



