La firma estadounidense IBM ha informado que llevará a cabo despidos que afectarán a “un porcentaje bajo de un dígito” de su plantilla mundial durante el cuarto trimestre, en el marco de una estrategia de reorientación hacia su negocio de software. Bajo la conducción de su consejero delegado, Arvind Krishna, la empresa busca que la división de software se convierta en su segmento más relevante, frente a una unidad de consultoría que se ha visto limitada por la desaceleración de la demanda y la cautela de los clientes.
Aunque la compañía empleaba alrededor de 270 000 personas al cierre de 2024, el vocero aclaró que la plantilla de Estados Unidos se mantendría prácticamente sin cambios, y que los ajustes serían fundamentalmente en otras regiones.
Desde una perspectiva crítica, este anuncio plantea varios puntos de atención:
- El hecho de que IBM opte por recortes aun cuando su objetivo es potenciar el crecimiento del software muestra que la transición estratégica exige mayor eficiencia, pero podría generar descontento interno y riesgos de fuga de talento clave.
- Si bien la medida se presenta como parte de la adaptación a nuevas dinámicas del mercado —como la creciente automatización y cambio hacia suscripciones de software—, no se mencionan claramente los perfiles que saldrán y los que serán priorizados, lo que incrementa la incertidumbre laboral.
- Finalmente, la apuesta por el software podría implicar menor diversificación si la firma deja de lado otras líneas de negocio que le brindaban ingreso, por lo que dependerá de la ejecución el que esta transformación realmente fortalezca su posición en el mercado tecnológico global.



