La ANPACT —organización que representa a la industria de autobuses, camiones y tractocamiones— manifestó su respaldo al reciente acuerdo del gobierno mexicano que limita la importación de vehículos pesados usados, catalogados como “chatarra”. La medida contempla requisitos como antigüedad máxima de motor, homologación de emisiones y cumplimiento de normativas ambientales y de seguridad.
Según la ANPACT, la importación excesiva de camiones usados (en 2024 se reportaron más de 29 000 unidades) ha impactado de forma negativa la industria nacional, la renovación de flotas y la competitividad. Con este acuerdo, se busca “equilibrar las condiciones de competencia leal, fortalecer la cadena de suministro nacional, lo hecho en México”, así como reducir emisiones contaminantes y mejorar la seguridad vial.
- Si bien la medida es un paso positivo para la industria y el medio ambiente, queda pendiente su implementación efectiva: por ejemplo, asegurar que las inspecciones y certificaciones se realicen de forma rigurosa y sin excepciones.
- También cabe cuestionar si se han considerado incentivos o apoyo al sector transportista para la renovación de flota, dado que simplemente cerrar la frontera a la importación de unidades usadas puede aumentar los costos operativos sin mecanismos que faciliten la transición.
- Finalmente, en un contexto de comercio internacional y reglas bajo el tratado T‑MEC, deberá observarse que estas medidas no generen barreras injustificadas al comercio y se mantenga la compatibilidad regulatoria con los socios comerciales.



