La llegada de Leapmotor a México en 2026 marca un movimiento estratégico que busca democratizar la movilidad electrificada en un mercado aún dominado por híbridos tradicionales. Tras la adquisición del 51% de la compañía china por parte de Stellantis, la marca aterriza con tres SUVs equipadas con tecnología REEV, capaces de ofrecer autonomías combinadas que superan los 1,000 kilómetros y hasta 195 km de manejo totalmente eléctrico, un diferencial clave frente a competidores directos.
Stellantis promete inventario estable, red de distribuidores, refacciones y atención postventa, puntos que históricamente han frenado la llegada de nuevas marcas chinas. Su apuesta apunta a consumidores que buscan tecnología avanzada sin pagar precios premium. La suspensión desarrollada con ingenieros de Maserati y Alfa Romeo, la pantalla central de 14.6 pulgadas y la garantía de ocho años refuerzan esta narrativa.
Los precios preliminares —menos de 600,000 pesos para el B10 y menos de 700,000 para el C10— presionan directamente al segmento híbrido, con la ventaja de ofrecer mayor rango eléctrico. Aun así, su éxito dependerá de demostrar confiabilidad real, costos de mantenimiento y durabilidad a largo plazo. En un mercado donde la infraestructura de carga aún es limitada, el sistema REEV podría ser una solución transitoria atractiva para acelerar la adopción eléctrica.



