El Manchester United volvió a dejar puntos importantes en la Premier League tras caer 1-0 ante un Everton que jugó con diez más de 75 minutos en Old Trafford. El encuentro arrancó con polémica: un choque entre Gueye y Keane terminó en una expulsión insólita para los visitantes, que quedaron obligados a replegarse.
Pese a la superioridad numérica, los dirigidos por Amorim no lograron imponer condiciones. Everton aprovechó la primera clara: un misil de Dewsbury-Hall a los 29 minutos que venció a Lammens y silenció el estadio. Desde ahí, Jordan Pickford se convirtió en la figura de la noche con atajadas determinantes que frustraron cada intento de empate.
El United encadena tres partidos sin ganar y se aleja de los primeros puestos. Everton, por su parte, encuentra un triunfo emocional que podría ser clave en su búsqueda de puestos europeos.
La derrota deja preguntas urgentes sobre el funcionamiento ofensivo del United, incapaz de capitalizar una ventaja numérica tan prolongada.



