Las autoridades de Hong Kong continúan la búsqueda de cientos de personas reportadas como desaparecidas luego del devastador incendio que causó al menos 65 muertes. El siniestro, uno de los más graves registrados en la ciudad en décadas, consumió por completo varias plantas de un complejo residencial y comercial, generando una emergencia de gran magnitud.
Equipos de rescate trabajan día y noche entre los escombros, utilizando herramientas especializadas y drones para localizar sobrevivientes y recuperar cuerpos. Las autoridades reconocieron que el número de víctimas podría aumentar, ya que aún se desconoce la situación de numerosas personas que estaban en el edificio al momento del incendio.
Testigos señalaron que las llamas se propagaron rápidamente, lo que dificultó la evacuación y dejó atrapadas a decenas de personas. Aunque se investigan las causas del siniestro, primeras hipótesis apuntan a fallas eléctricas o sobrecarga de instalaciones en zonas de almacenamiento.
El gobierno de Hong Kong declaró luto oficial y anunció apoyo para las familias afectadas. También aseguró que se revisarán las normas de seguridad en edificios antiguos para evitar tragedias similares. La comunidad internacional expresó condolencias y ofreció asistencia técnica para contribuir a las labores de búsqueda y evaluación de daños.



