El presidente colombiano, Gustavo Petro, lanzó una seria advertencia al señalar que la economía del país podría enfrentar un default si el Congreso no respalda la reforma tributaria que su gobierno impulsa. Según el mandatario, la iniciativa es indispensable para garantizar la estabilidad fiscal, proteger el gasto social y evitar que la deuda pública alcance niveles insostenibles.
Petro acusó a la oposición de obstaculizar deliberadamente el avance del proyecto, señalando que su bloqueo pone en riesgo la sostenibilidad financiera del Estado. Argumentó que, sin nuevos ingresos tributarios, el país no podrá enfrentar adecuadamente sus compromisos económicos y podría perder acceso al financiamiento internacional en condiciones favorables.
El mandatario subrayó que la reforma busca ampliar la base impositiva y hacer más progresivo el sistema fiscal, con el objetivo de fortalecer programas sociales y reducir desigualdades. También advirtió que un eventual default afectaría directamente a los sectores más vulnerables, pues implicaría recortes en inversión pública y un incremento en los costos de endeudamiento.
Pese a las advertencias, sectores opositores insistieron en que la reforma es excesiva y podría frenar el crecimiento económico. Alegan que antes de aumentar impuestos, el gobierno debe demostrar eficiencia en el uso de los recursos. En medio de esta tensión política, el futuro de la reforma —y de la situación fiscal de Colombia— permanece incierto.



