La Unión Europea alcanzó un acuerdo histórico para implementar su primera ley centrada en el bienestar de perros y gatos, con el objetivo de regular su crianza, comercio y condiciones de vida. La normativa surge ante el aumento de denuncias por cría irresponsable, tráfico ilegal y malas prácticas en establecimientos dedicados a la venta de mascotas.
El nuevo marco legal establece límites estrictos a la reproducción, prohibiendo la crianza intensiva y exigiendo condiciones adecuadas de espacio, alimentación y atención veterinaria. También contempla la capacitación obligatoria para criadores, así como controles periódicos que garanticen el cumplimiento de los estándares de bienestar.
Uno de los puntos más relevantes es la implementación del microchip obligatorio para todos los perros y gatos dentro del bloque europeo. Este sistema permitirá mejorar la trazabilidad, combatir el abandono y facilitar la identificación en casos de maltrato o comercio ilegal. Además, se incluye la creación de una base de datos interconectada entre países miembros.
Organizaciones animalistas celebraron la aprobación de la ley, considerándola un avance significativo en la protección de mascotas. No obstante, pidieron reforzar los mecanismos de supervisión para evitar que las regulaciones queden solo en papel. La Unión Europea espera que esta normativa marque un precedente global y consolide estándares más éticos en la relación entre humanos y animales domésticos.



