El Museo del Louvre anunció que elevará en un 45% el precio de admisión para los turistas provenientes de países extracomunitarios. La medida, que entrará en vigor el próximo año, responde a la necesidad de incrementar los ingresos destinados al mantenimiento del recinto y a la conservación de sus vastas colecciones.
De acuerdo con la institución parisina, la actualización tarifaria busca equilibrar la creciente demanda turística con los costos operativos, que se han incrementado en los últimos años debido a la inflación y al reforzamiento de medidas de seguridad. El museo detalló que los visitantes europeos seguirán pagando la tarifa actual, mientras que los extranjeros asumirán el ajuste completo.
Autoridades culturales explicaron que este aumento permitirá sostener proyectos de restauración, modernizar instalaciones y mejorar la experiencia de los millones de personas que recorren el museo cada año. Señalaron que, pese al incremento, el Louvre sigue siendo uno de los recintos culturales más accesibles entre los grandes museos del mundo.
El anuncio ha generado reacciones diversas. Algunos sectores consideran que el ajuste afectará la afluencia internacional, mientras que otros lo ven como un paso necesario para proteger el patrimonio francés. Aun así, expertos coinciden en que la demanda turística del Louvre es tan sólida que el impacto negativo sería limitado, especialmente por el atractivo histórico y artístico del museo.



