El foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) se ha consolidado como el mega-acuerdo más importante para la economía mundial, un mercado que comprende 21 economías y representa cerca del 60% del Producto Interno Bruto (PIB) global. Su objetivo fundamental es promover la liberalización del comercio y la inversión, además de facilitar la cooperación económica y técnica entre sus miembros.
La relevancia de APEC radica en su capacidad para influir en las cadenas de suministro y en las políticas comerciales que definen el flujo de bienes y servicios entre América y Asia. Este foro ha sido vital para el crecimiento económico de la región y para la integración de las economías emergentes en el sistema multilateral.
Desde una perspectiva crítica, APEC enfrenta hoy un desafío existencial. A pesar de su vasto alcance económico, el foro ha sido criticado por la lentitud en la consecución de acuerdos concretos y por el estancamiento de su agenda de libre comercio, especialmente en la meta de crear la Área de Libre Comercio de Asia-Pacífico (FTAAP).
La principal amenaza proviene del aumento del proteccionismo y la rivalidad geopolítica, especialmente entre Estados Unidos y China. La tendencia de las economías a priorizar el nearshoring y la autarquía sobre el multilateralismo socava el principio fundacional de APEC. El foro debe demostrar su relevancia reactivando su agenda de liberalización para evitar que la fragmentación económica global se consolide.



