El presidente costarricense Rodrigo Chaves logró frenar por segunda ocasión un intento del Congreso para retirarle el fuero constitucional, mecanismo que habría permitido abrirle un proceso judicial mientras permanece en el cargo. La votación no alcanzó los apoyos necesarios para avanzar.
El procedimiento se originó a partir de señalamientos relacionados con su gestión y con investigaciones previas a su mandato presidencial. Sin embargo, una parte significativa de los legisladores consideró que no existían condiciones políticas ni jurídicas suficientes para proceder con el desafuero.
Desde el Ejecutivo, Chaves ha insistido en que las acciones en su contra responden a intereses políticos y a una confrontación constante con el Poder Legislativo. El mandatario ha reiterado que continuará gobernando y defendiendo su agenda pese a la oposición parlamentaria.
Este nuevo revés para sus detractores refuerza la posición del presidente frente a un Congreso fragmentado, aunque también mantiene abierto el clima de tensión institucional que ha caracterizado buena parte de su administración.



