La casa Louis Vuitton conmemora 130 años de su Monogram, emblema creado en 1896 por Georges Vuitton como sello distintivo frente a la falsificación. Lo que inició como un recurso de identificación se convirtió en uno de los códigos visuales más reconocibles del lujo contemporáneo.
Campaña y narrativa visual
La celebración se articula a través de una campaña global protagonizada por Zendaya. Las imágenes fueron realizadas por el fotógrafo Glen Luchford y la dirección cinematográfica estuvo a cargo de Roman Coppola. El eje del relato es el bolso Speedy, modelo lanzado en la década de 1930 y revestido con el Monogram desde 1959.
La estrategia contempla nuevas entregas con figuras internacionales como Catherine Deneuve, Liu Yifei y Hoyeon, cada una asociada a diseños históricos como el Alma o el Neverfull. La selección de modelos subraya la continuidad del bolso como pieza central en la construcción de identidad de la marca.
Industria y legado
La conmemoración no se limita a la campaña. Forma parte de un proyecto anual que incluye ediciones especiales y reinterpretaciones del Monogram, entre ellas líneas como Monogram Origine, VVN y Time Trunk. Estas propuestas revisan materiales, acabados y referencias históricas.
Desde una perspectiva industrial, la estrategia evidencia cómo las casas de lujo gestionan su archivo como activo comercial y cultural. El Monogram funciona como puente entre tradición artesanal y mercado global, reforzando la permanencia de la marca en distintas generaciones de consumidores.



