El gobierno federal anunció un nuevo estímulo para fortalecer la producción audiovisual en el país. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó un esquema que permitirá a producciones cinematográficas y audiovisuales acceder a un crédito fiscal equivalente hasta el 30% del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por gastos realizados en territorio nacional.
Condiciones del estímulo
El incentivo, que será publicado en el Diario Oficial de la Federación, establece un tope de hasta 40 millones de pesos por proyecto. Para acceder al beneficio, al menos 70% de la proveeduría deberá ser mexicana y la producción tendrá que contar con participación de una empresa nacional.
El alcance no se limita a largometrajes de ficción. También incluye animación, documentales, series y procesos técnicos como efectos visuales o postproducción, siempre que cumplan con montos mínimos de inversión.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, vinculó la medida con la nueva legislación en materia cinematográfica, que además busca garantizar una cuota de exhibición del 10% para películas mexicanas en salas comerciales.

Implicaciones culturales e industriales
Más allá del alivio fiscal, el anuncio apunta a consolidar infraestructura y talento local. Al exigir gasto nacional, el esquema busca activar cadenas de valor: técnicos, estudios, servicios creativos y empresas de postproducción.
En un mercado dominado por producciones internacionales y plataformas globales, la medida puede incidir tanto en la competitividad como en la circulación de historias propias. El reto estará en su implementación y en la capacidad del sector para traducir el incentivo en crecimiento sostenido, empleo especializado y mayor presencia del cine mexicano en pantallas nacionales.



