El consumo privado en México avanzó apenas 0.1% mensual en abril de 2026, con cifras desestacionalizadas, mientras que frente al mismo mes del año anterior creció 2.1%. El indicador se ubicó en 113.7 puntos, con base 2018=100, lo que confirma una expansión moderada del gasto de los hogares.
INEGI reportó que el desempeño del consumo fue desigual por origen de los bienes y servicios. El gasto en productos y servicios nacionales aumentó 0.6% mensual, impulsado por los bienes, que crecieron 1.1%; sin embargo, los servicios retrocedieron 0.1%. En contraste, el consumo de bienes importados cayó 1.5% frente a marzo.
El dato mensual muestra una recuperación limitada después del avance de 1.2% observado en marzo. Aunque el consumo se mantuvo en terreno positivo, el crecimiento de abril fue marginal, lo que apunta a un mercado interno con menor fuerza y con diferencias claras entre los componentes que lo integran.
En la comparación anual, el contraste fue más marcado. El consumo privado total creció 2.1%, pero el gasto en bienes y servicios nacionales no mostró variación. Los bienes nacionales se mantuvieron sin cambios y los servicios retrocedieron 0.1%. El componente importado, en cambio, creció 11.7% anual con cifras desestacionalizadas.
Con cifras originales, el consumo privado acumuló un avance de 2.2% entre enero y abril de 2026 frente al mismo periodo de 2025. En ese lapso, el consumo nacional cayó 0.3%, mientras que el importado creció 12.1%. Dentro del gasto nacional, los bienes duraderos acumularon una baja de 5.5% y los semiduraderos retrocedieron 3.3%.
Este comportamiento refleja una señal relevante para la economía: el consumo sigue creciendo, pero no necesariamente con fortaleza en la producción nacional. Para empresas orientadas al mercado interno, la debilidad en servicios y en bienes duraderos puede traducirse en ventas menos dinámicas, presión sobre inventarios y menor margen para trasladar costos.
Para los hogares, el dato también importa porque el consumo privado es una de las mejores señales sobre la capacidad real de gasto. Cuando el avance mensual es bajo y el dinamismo se concentra en bienes importados, el bolsillo familiar enfrenta una recuperación menos pareja, sobre todo en rubros vinculados con bienes de mayor valor.
El desempeño de abril será clave para evaluar si el consumo logra sostener el crecimiento económico durante el segundo trimestre o si el mercado interno empieza a mostrar señales de agotamiento. El siguiente dato permitirá observar si el avance marginal fue temporal o si confirma una etapa de menor impulso para la demanda de los hogares.



