La inversión fija bruta en México cayó 0.4% en mayo de 2026 frente a abril, en cifras desestacionalizadas, informó este 5 de agosto el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El retroceso mensual del Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF) contrasta con un avance de 2.4% en su comparación anual, pero detrás de ambas cifras se esconde una brecha que se ha vuelto la característica central de la inversión mexicana en 2026: el gasto público sostiene al indicador mientras la inversión privada se contrae.
El IMFBCF se ubicó en 107.1 puntos, con base en el año 2018. La caída mensual se explica principalmente por la construcción, que retrocedió 2.4% respecto a abril, arrastrada por un desplome de 7.9% en la construcción residencial. La construcción no residencial, en cambio, avanzó 3.3% en el mismo periodo. El gasto en maquinaria y equipo tuvo un comportamiento inverso al de la construcción: creció 1.5% frente a abril.
La divergencia más marcada, sin embargo, aparece cuando se separa la inversión por tipo de comprador. En su comparación anual y con cifras originales, la inversión pública creció 19.7%, mientras la privada cayó 1.3 por ciento. En el acumulado de enero a mayo, la distancia se mantiene: la inversión pública avanza 9.4% y la privada retrocede 1.9 por ciento. Dentro de la construcción, el contraste es aún mayor: la obra pública se disparó 30.5% anual frente a una caída de 1.1% en la construcción privada.
El comportamiento por origen de los bienes de capital añade otra capa a este panorama. La maquinaria y equipo de origen nacional cayó 9.8% en su comparación anual, con caídas de 8.5% en equipo de transporte y de 11.1% en el resto de la maquinaria producida en el país. La maquinaria y equipo importada, en contraste, aumentó 5.6% anual, con un alza de 5.7% en el rubro de maquinaria distinto al equipo de transporte. La brecha entre ambos orígenes —más de 15 puntos porcentuales— repite un patrón que también se observó este mes en el consumo privado: las empresas que invierten en equipo optan de forma creciente por bienes producidos fuera de México.
La construcción residencial es el componente que arrastra con mayor fuerza al indicador general. Además de la caída de 7.9% frente a abril, acumula un retroceso de 5.4% en su comparación anual, la mayor contracción entre todos los rubros del IMFBCF. La construcción no residencial, que incluye obra de infraestructura y edificación no habitacional, creció 11.8% en el mismo periodo, impulsada en buena medida por el gasto público que reporta el propio indicador.
El IMFBCF mide la inversión que las empresas y el gobierno destinan a bienes que se utilizan en el proceso productivo por más de un año, como maquinaria, equipo de transporte y construcción, y funciona como un indicador adelantado del ritmo al que crecerá la capacidad productiva del país. Su elaboración combina datos de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras, la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera, la balanza comercial y registros de las asociaciones de la industria automotriz y de manufactura de vehículos pesados.
El patrón que documenta el boletín de mayo —inversión pública en expansión, inversión privada en retroceso, vivienda contraída y maquinaria nacional perdiendo terreno frente a la importada— se ha repetido en los reportes previos del IMFBCF durante 2026. La próxima actualización del indicador, con datos correspondientes a junio, está programada para el 4 de septiembre.



