Standard & Poor’s ha colocado la calificación de largo plazo de Mediobanca («BBB+») en CreditWatch negativo, luego de que Monte dei Paschi di Siena (MPS) adquiriera el 62 % del banco a través de una oferta pública de adquisición.
La calificadora señala que existen importantes dudas sobre el plan de integración entre ambas entidades, la consolidación operativa y la estrategia financiera del grupo fusionado. Aunque reconoce que la operación podría fortalecer el perfil crediticio a largo plazo, advierte que en el corto y mediano plazo dichos riesgos podrían erosionar la calidad crediticia independiente de Mediobanca.
S&P espera resolver el estado de CreditWatch en los próximos meses, conforme la nueva administración presente detalles más claros sobre cómo se llevará a cabo la integración, cómo se manejarán los riesgos financieros, y cuál será la hoja de ruta estratégica.
Desde una perspectiva crítica, esta medida revela que las fusiones bancarias, especialmente cuando implican adquisiciones mayoritarias, cargan consigo una tensión inherente: equilibrar posibles sinergias frente a los costos de reestructuración, la posible pérdida de autonomía operativa, y la necesidad de mantener la confianza de inversionistas. Si el proceso de integración falla en ofrecer claridad, Mediobanca podría enfrentarse a un debilitamiento no solo reputacional, sino también en sus condiciones de financiamiento.
Para mercados e inversores, este CreditWatch negativo es una alerta: un posible ajuste a la baja de la calificación podría aumentar los costos de endeudamiento, afectar la valoración del banco, y generar mayores exigencias regulatorias y de transparencia.



