El sector primario mexicano enfrenta importantes desafíos estructurales de cara al 2026, ante las políticas fiscales y presupuestarias propuestas por el gobierno federal, alerta el Grupo de Consultores de Mercados Agrícolas (GCMA). Uno de los puntos centrales es que el presupuesto para el Ramo 08 “Agricultura y Desarrollo Rural” será de 75,195.5 millones de pesos, lo que representa una variación real negativa del 2.5 % respecto al año anterior.
Quedan implicaciones claras: la disminución presupuestal puede limitar la ejecución de programas fundamentales orientados a la modernización tecnológica, apoyo a infraestructura rural, incentivos para inversión privada, y también comprometer los objetivos de soberanía alimentaria y desarrollo rural sustentable. Además, se observa una pérdida de peso del sector agropecuario en el presupuesto federal, al descender su participación dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación del 16.4 % al 14.2 %.
El GCMA también destaca que los recursos se canalizan mediante múltiples programas y ramas administrativas, lo que fragmenta los esfuerzos y diluye las sinergias necesarias. Falta una estrategia clara de innovación tecnológica y productividad que permita al campo mexicano competir mejor.
Los programas más relevantes actualmente son: Producción para el Bienestar, Acopio al Bienestar, Sembrando Vida, Fertilizantes y el Programa Pesca; sin embargo, su financiamiento está disperso y no siempre ligado directamente al aumento efectivo en productividad



