El Nacional Monte de Piedad enfrenta una nueva crisis laboral tras el anuncio de un emplazamiento a huelga para el 30 de septiembre, a cargo del Sindicato Nacional de Trabajadores del Monte de Piedad. La movilización responde a presuntas violaciones constantes al contrato colectivo de trabajo que afectarían los derechos de más de 1,700 empleados sindicalizados.
El dirigente sindical, Arturo Zayún, denunció que mientras los trabajadores perciben bajos salarios y se encuentran sujetos a condiciones que consideran injustas, algunos directivos alcanzan sueldos de hasta 500,000 pesos mensuales. Además, acusó a la institución de ejercer “nueva presión” al exigir al sindicato informes sobre el uso de sus recursos económicos, lo que el sindicato considera una intromisión patronal.
También se menciona que Monte de Piedad, como institución de asistencia privada con exenciones fiscales (40 % de sus ingresos y exento de ISR y del impuesto sobre nómina), aporta sólo alrededor del 1.9 % de sus ingresos netos a actividades de asistencia social. Críticos señalan que estos recursos estarían siendo absorbidos por gastos elevados en salarios ejecutivos y otros rubros administrativos, lo que amplía la brecha entre las percepciones de los trabajadores y los de los mandos altos.
El antecedente viene de una huelga previa estallada el 15 de febrero de 2024, donde las negociaciones se rompieron tras años de tensiones. En aquella ocasión, los trabajadores exigían mejoras salariales, reinstalación, ajuste al contrato colectivo y condiciones de trabajo dignas. Finalmente se alcanzó un acuerdo conciliatorio.
Este nuevo emplazamiento evidencia que la solución encontrada hace 18 meses no resolvió de fondo las discrepancias. Para evitar el paro, será necesario que la dirección muestre voluntad de diálogo, transparencia en el manejo de los recursos, cumplimiento real del contrato colectivo y una mejor distribución salarial que cierre la brecha laboral.



