En un desarrollo crucial para el futuro del comercio global, Estados Unidos y China han alcanzado un «consenso marco» para resolver la disputa sobre la propiedad de TikTok. El acuerdo, que busca la transferencia de la plataforma a un consorcio de capital estadounidense, fue anunciado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, tras una ronda de negociaciones comerciales en Madrid. El pacto, que será finalizado en una llamada entre los presidentes Trump y Xi Jinping, representa un avance significativo para desescalar las tensiones comerciales entre las dos superpotencias.
La resolución del conflicto de TikTok, que ha sido un punto de fricción entre ambos países por preocupaciones de seguridad nacional y la protección de datos, está íntimamente ligada a la guerra arancelaria. Según funcionarios estadounidenses, la delegación china buscó concesiones en materia de tarifas a cambio de llegar a un acuerdo sobre la aplicación. Este quid pro quo subraya la profunda interconexión entre la tecnología, la seguridad nacional y la economía.
Aunque los detalles comerciales del acuerdo no se han revelado, la noticia ha sido bien recibida por los mercados. El pacto evita una posible prohibición de la popular aplicación, que habría tenido un impacto financiero considerable en las empresas chinas, y abre la puerta a futuras negociaciones comerciales más amplias. La resolución de la disputa de TikTok es un claro recordatorio de que en el escenario económico global, la tecnología y la política son dos caras de la misma moneda.



