Los Buffalo Bills confirmaron su buen momento al vencer 31-21 a los Miami Dolphins en Orchard Park, sumando su tercera victoria consecutiva en la temporada y alargando a 11 su racha de triunfos divisionales en casa.
La clave estuvo en los minutos finales. Con Miami a solo siete puntos y a tres minutos del cierre, Terrel Bernard interceptó a Tua Tagovailoa en la yarda 21 de Buffalo, frustrando el intento de remontada. Esa jugada permitió a los Bills asegurar el triunfo con un gol de campo de 48 yardas.
Josh Allen lideró la ofensiva con tres pases de anotación, alcanzando los 200 touchdowns en su carrera. Aunque no completó envíos profundos —una anomalía en su historial—, su control del juego fue suficiente. La defensiva, sin embargo, mostró fisuras: Miami convirtió 10 de 15 terceras oportunidades, lo que mantuvo la tensión en el marcador.
Para los Dolphins, la derrota significa un inicio de temporada 0-3 y mayor presión sobre el entrenador Mike McDaniel. Pese a ello, destacaron actuaciones como la del novato corredor Ollie Gordon II, quien aportó fuerza al ataque terrestre con 116 yardas totales, la mejor cifra de Miami en lo que va del año.
Con este resultado, los Bills consolidan la racha más larga en la historia de la NFL sin perder la batalla de entregas de balón (25 partidos), mientras que los Dolphins enfrentan un panorama crítico de cara a su próximo duelo ante los New York Jets.



